MEMENTO MORI

Description

Memento mori de Rabí Montoya

Hay épocas donde la muerte se convierte en un tema recurrente, y es en las manifestaciones culturales donde vislumbramos la obsesión por entenderla. Para la burguesía barroca del siglo XVIII en Europa central, la muerte se convirtió en un espacio moral, un espacio de reivindicación social, donde se justificaba la acción de amasar riquezas. Ahora el género pictórico vánita queda como registro de esta recurrencia. La vánita es una naturaleza muerta cuyo conjunto de signos indican un memento mori (recordatorio del destino para todo hombre: la muerte).
Hoy en día la obsesión está en la vida, se esquiva la representación de la muerte. Bajo el privativo de la belleza como valor, la muerte se oculta, se limpia, se maquilla. Aún cuando vivimos uno de los siglo más sangrientos, la industria cultural y publicitaria, máximas productoras de imágenes, prefieren representar a la juventud como símbolo de salud y así de vitalidad y permanencia, en contraste con la muerte como decrepitud y finitud.
Rabí trabaja con esta invisibilidad tomando como punto de partida la vánita, pero en el trayecto, la referencia pictórica, que es todo detalle realista, desaparece en la abstracción, sin embargo el origen sigue latente. Si en las vánitas los signos son las monedas, las burbujas de jabón, las flores, el cráneo, en Rabí permanece el dorado, la fragilidad, los colores y el reflejo, abriendo los signos a posibilidades interpretativas. El Memento mori de Rabí es un espacio abierto para pensarnos en la muerte, ese espacio silenciado del mundo actual, que sin embargo es nuestro destino certero.

Luis Josué Martínez Rodríguez
Veracruz, Ver. — con Josué Martínez.

Foto: Zaira Barrientos